100.- LOVE OF LESBIAN en Concierto de OCESA #Irrepetible
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El *Viernes 6 de Noviembre*, la banda española, *Love Of Lesbian*,
encandiló a todos los mexicanos que compraron un acceso para verlos en
directo gracias...
Unmei no kaze [El viento del destino] Episodio 12 – La Espada del viento.
運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]
Episodio
12 – La Espada del viento.
[El
viento del destino]
♫♫♫
Mis lágrimas tiemblan del dolor,
que alguna vez sentí,
la luz se convirtió en oscuridad.
Aquel cielo azul desapareció...
Por el sueño del mañana que se
desvaneció.
Solo nuestras sonrisas
desaparecerán ese recuerdo.
La noche aparece con la luna
iluminando la oscuridad.
El ruido de las cigarras es una
llamada de poesía nocturna,
que nos invita a permanecer en este
iluminado cielo.
El viento del destino cambia mi
camino.
La sangre que alguna vez vi
derramado
hace que mi corazón lo sienta.
En este apretado rencor que siente
mi alma.
Aunque trate de cambiar mi destino.
Aunque trate de evitar aquella
maldición.
Se bien que el destino me tiene
algo preparado...
♪♪♪
*************************************************
Los yokai espíritus malignos que toman forma en la
helada noche, son las maldiciones que el mundo ha preparado para los humanos.
Entre los más poderosos se encuentras los míticos hombres lobos y los vampiros
los cuales desde milenios han sido enemigos. A pesar de eso en todo el mundo
existe una organización especializada para la eliminación de los yokai los
cuales se mantienen en clandestinidad bajo la supervisión del máximo
representante de Dios en la tierra, el papa y el santo vaticano de San Pedro.
En Japón se encuentra la organización fundado hace cuatrocientos años por el
santo pontífice Fukushima Arata; el cual creo a los desterrados de
Fukushima y los cuales tienen la licencia de cazar a los yokai bajo la
supervisión del papa en el vaticano.
Esta organización se apoya mutuamente
por otros cazadores de yokai la familia Konoe, los Azuma y por último la
familia Hayashi ellos trabajan en conjunto para eliminar a estas aberraciones y
así mantener la paz.
Ahora
comprendo a mi viejo. Ahora entiendo todo yo Azuma Daiki debí haber sido
entrenado para cazar a los yokai, pero mi forma de pensar me alejo de mi
familia y dejando a mi hermana bajo el cuidado de la familia Inuoe, el cual por
generaciones ha servido a los Azuma desde la era del Shojun. Mi hermana Akiha
murió a causa de esa terrible descendencia que de niños ignorábamos. Misaki
tras la decadencia de mi padre no tuvo de otra que ser disciplinada por el
viejo Konoe Hisao. Aquella mañana una sensación a muerte pronosticaba un mal
augurio. Cuando el sol se oculte aquellos que son enemigos de los humanos
resurgirán de nuevo.
Sentado
en el lugar donde mi padre permanecía en aquellas noches de borrachera y
perdiéndose entre el alcohol y el sufrimiento de haber perdido a un hijo. La
muerte de Akiha que trago un suceso que se desencadeno en odio y tristeza.
Llevando todo eso en una trágica desesperación y con ello la muerte llego para
él. Es demasiado tarde para entender aquellos momentos que mi padre sintió. Lo
único que podía esperar era que la noche llegase.
— ¿Porque? — entre lágrimas trate de buscar
una respuesta al ver a mi hermana viéndome desde lo lejos, justo donde desde
niño observaba a mi padre beber todas las noches.
— Nuestro padre, siempre pensó en ti,
incluso antes de mi me pregunto si tenía una foto y recordé que mamá tenia uno,
así que se lo enseñé. Desde entonces supe que el aun guardaba un sentimiento
profundo así ti. Su hijo. — decía Misaki.
— Me es difícil pensar en eso. Aun así,
gracias Misaki por haberme explicado todo esto. Pero tengo aun varias dudas.
También el abuelo pertenece a este grupo.
— La llave que me encomendó el abuelo para
que te lo diera, es una llave el cual debes usar para cuando estés en peligro.
— decía Misaki.
— En pocas palabras no abre ninguna puerta.
— pregunte.
— No estoy segura. Nuestro padre me dio un
pergamino. Ese pergamino es igual un tipo de llave que sella la tradición de
los Azuma. — mientras me explicaba apareció Miu.
— Perdónenme, pero ya está haciendo algo
tarde y empieza hacer algo de frio. Azuma-sama y señorita Misaki les preparo
algo para que cenen. — decía Miu. Mientras asentábamos con la cabeza.
La
noche finalmente llego y Miu nos colocaba la cena en la mesa. Mientras comíamos
le pregunte a Misaki si Miu era alguna especie de guarda espalda por lo que
había ocurrida aquella noche en donde la apoyo tras la batalla.
— Como sabes Oniisan. Su familia siempre nos
ha servido y si, también desde la era Shojun su familia sirve de apoyo y sobre
todo para velar la protección de aquel que es líder. Y como la señora Inoue se
retiró dejando a Miu para que cumpla el deber de atender a nuestra familia como
lo han hecho desde varias generaciones.
— Entiendo. — mientras pensaba y trata de
digerir todo esto empecé a sentirme mal al igual que Misaki. Rápido entro Miu.
— Señorita Misaki han aparecido varios
yokai. — mientras decía eso Miu, rápido Misaki salió corriendo hacia su
habitación. De la misma manera Miu y yo fuimos con ella.
— La señorita Misaki necesita el sello que
abre la llave mágica. Sin ella no podremos enfrentarnos al enemigo.
— ¿Cuantos son? — pregunte.
— Han de ser como siete o diez como máximo
su presencia se está haciendo mucho mayor. Nos están retando. Desde muchos años
ellos intentan acabar con los integrantes de cada familia — decía Miu.
— Entonces no podemos separarnos por ningún
motivo. — antes de llegar a la habitación de Misaki ella apenas iba saliendo.
— Oniisan Miu rápido hay que ir al jardín,
si nos quedamos en un espacio estrecho tendremos problemas. Fácilmente podemos
ser rodeados por ellos. — decía Misaki mientras bajábamos por las escaleras.
Llegando una vez al jardín caminamos hacia el centro de esta. La noche era
iluminada por el color de la luna que brillaba con toda intensidad. El viento
soplaba. La sensación de una noche fría y silenciosa. Rápido se escuchó unos
ruidos y desde el tejado, arriba de la puerta principal que da a la calle y en
ambos muros de cada lado de la casa aparecieron once bestias, más pequeños que
la bestia plateada. Incluso podía imaginar que su tamaño era como la de un lobo
normal. Solo que su mirada era exacta como la de aquella bestia. Otra de sus
diferencias era que el color de su pelaje era color gris.
— Son demasiados. — dije.
— Son sirvientes del lobo padre. Quizás
supieron de nuestra ubicación gracias al yokai que retomas la otra noche.
— Maldición. — exprese mi desesperación por
la mayoría de enemigos que nos tenían rodeas. Todos con esa mirada sangrienta.
— Azuma-sama no se preocupe. No se separe de
mí. — decía Miu mientras se ponía enfrente de mí. Por un momento me sentí
inútil hacia mi miedo, hacía que no podía hacer nada para defender a las chicas
que estaban conmigo. Esto no estaba bien si yo… rápido las once bestias se
lanzaron hacia nosotros.
Inmediatamente
Miu saco de su Kimono varias cuchillas, cinco en total en cada mano y corriendo
hacia mi derecha las lanzo a las bestias que estaban de mi lado acercándose con
gran rapidez. Dos de ellos fueron heridos, pero aun así su insistencia era
monstruosa. De mi otro lado una gran corriente de aire apareció. Mire hacia mi
izquierda y Misaki había despertado el sello mágico, su arma especializada para
asesinar a este tipo de entes malignas la Katana Akuma no ken. La gran kanata con una curva y un filo corto a uno de
ellos en instante de manera rápida rebano a la mitad a otro de ellos. Solo
estaba ahí parado viendo tal escena. Mientras que Miu lanzaba sus cuchillas a
los que se acercaban hacia mí. De pronto uno de ellos se escabullo entre los
ataques de Miu y rápido se acercó a mi tumbándome.
— ¡Niisan! — inmediatamente Misaki se
percató y trato de llegar hacia mí, pero le era imposible, aún tenía
dificultades para deshacerse a cinco de ellos.
— ¡Azuma-sama! — rápido Miu corrió hacia mí
y saltando con una voltereta saco otras cinco cuchillas las cuales terminaron
hacia aquella bestia el cual con mucha dificultad estaba sosteniendo su cuello
para que sus filosos colmillos perforen el mío. Rápido el animal dejo de
hacerme caso y se dirigió hacia Miu. Ella saco un cuchillo parecido a una
katana, pero más pequeña la cual la incrusto en el cuello de la bestia y este
cayó al suelo y en seguida Miu cayo boca abajo ya que uno de las bestias la
tomó por sorpresa. La escena era terrible rápido dos de las bestias se le
acercaron y ella intentando escapar cayo al asecho de esas bestias las cuales
uno de ellos con su quijada tomo su pierna otro un brazo y el ultimo intentado
llegar a su cuello. Los gritos de Miu resguardaron mi corazón.
— ¡Malditos déjenla! — corrí rápidamente
hacia donde se encontraba Miu siendo atacada tome del suelo una rama y con ella
trate de ahuyentarlos. Pero todos mis esfuerzos eran inútiles. Las lágrimas
brotaron en la desesperación de no poder hacer nada por alguien que está
arriesgando su vida. En seguida el que mordía ferozmente la pierna a Miu volteo
a verme o eso era lo que pensaba, pero en realidad miraba más arriba. Rápido la
bestia sedienta de sangre se lanzó hacia donde estaba yo, pero no era su
objetivo. Rápido de mi lado derecho apareció una imagen conocida.
— ¡Apártate! — se trataba de Hayashi Sakura
la desterradora de Fukushima. La cazadora de yokai. Rápido con un movimiento
saco su espada estilo europeo y corto en varias partes a la bestia de mirada
rojiza. Enseguida los otros dos se abalanzaron hacia ella y con unos giros de
su propio eje corto a los dos en tres movimientos los cuales rebasaban los
límites de mi imaginación. Enseguida con una mirada seria Hayashi volvió a colocar
su espada detrás de su cintura dejándola en su funda y corriendo rápido hacia
los demás yokai los rebano sin ningún problema.
En
el otro lado del jardín Misaki había acabado a tres de ellos solo quedaban
otros tres. Enseguida fui para atender a Miu la cual por mi debilidad había
sido herida de gravedad.
— Azuma-sama, lo sien…to fui muy descuidada.
— decía Miu.
— ¡Tonta! — entre pequeñas lagrimas me había
sentido con un nudo en la garganta. — no digas eso. Fuiste muy útil Miu.
Gracias, yo… debí haberte protegido en vez que tú a mí.
— Azuma-sama… yo. — no podía terminar la
frase. Entre un charco de sangre yacía Miu malherida.
— Por favor Miu, solo llámame por mi nombre,
sí. — Miu había caído inconsciente por la gran pérdida de sangre.
Misaki
rápido había exterminado a otro y Hayashi rebanaba en varias partes de carne a
otro de ellos y al tratar de levantarme fui tumbado por una enorme fuerza
quedando al ras de suelo y mirando a Miu volteé a ver y se trataba de la última
bestia que había quedado en pie el cual se acercó a Miu tratando de darle el
golpe final hacia su existencia. La mirada se me nublo en momento. Solo vi una
imagen rojiza. Rojo como la sangre, en ese momento me sentía… INUTIL, INUTIL, INUTIL,
INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL,
INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL,
INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL,
INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL, INUTIL… ¡MALDITOOOOOOO! Me
quede totalmente fuera de sí la sangre hervía en mi interior. La llave que el
abuelo Hajime me había dado comenzó a brillar. Una imagen en mi corazón surgió;
la imagen de una Katana perfectamente curveada, el mango azul y en ella unos
rombos de color gris y en cada uno de los rombos el símbolo del bien y del mal.
El símbolo de la perfecta armonía el Yin y el Yan. Misaki y Hasashi se quedaron
estupefactas. En mi interior se dibujó aquella espada estilo japonés.
— (La
cristalización de mi imaginación de algo que pudiera darme la victoria)
¡espada de viento! — la espada que flotaba enfrente de mi era la misma que uso
en aquella ocasión mi abuelo. Me sentí conectado con mis ancestros. Me sentí
conectado con el abuelo y sobre todo con mi padre. Tomé aquella arma mortal y
con una fuerte presión de aire la sostuve con algo de problema y la lance a
aquella bestia y el respondió al ataque — ¡Maldito!...
Mi
enemigo fue cortado, más bien pulverizado por la grandiosa presión de aire. Una
enorme ráfaga despedazo en varios pedazos a aquella bestia infernal.
*************************************************
[Amanecer]
♫♫♫
Quiero que la noche no termine y
que siempre sea así.
Verte bailar en la espectral luz de
la oscuridad.
Con aquel vestido blanco que
combina con la de la luna
y poder besarte en el jardín debajo
de aquel árbol.
Cuando llegue los primeros rayos
del sol nos desvaneceremos
bajo el alba de cada amanecer,
estaremos juntos.
Y cuando la noche llegue te podré
abrazar una vez más.
Resurgiremos en cada anochecer
hasta que amanezca.
¡Para después volver a desaparecer
cuando llegue el amanecer!
♪♪♪
***
La
sangre de los Azuma guardan un gran misterio desde épocas milenarias. No te
pierdas el próximo capítulo de Unmei no Kaze el viento del destino (La sagrada
trinidad)
Unmei no Kaze [El viento del
destino] todos los martes a jueves por Meta Crónica.
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