100.- LOVE OF LESBIAN en Concierto de OCESA #Irrepetible
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El *Viernes 6 de Noviembre*, la banda española, *Love Of Lesbian*,
encandiló a todos los mexicanos que compraron un acceso para verlos en
directo gracias...
Unmei no kaze [El viento del destino - Episodio 3 – Los días transcurren.
運命の風
Unmei no kaze
[El viento del destino]
Episodio
3 – Los días transcurren.
El sol como de costumbre entra por un
orificio pequeño de mi ventana e ilumina mi habitación al igual que invita a mí
cuerpo a despertar de aquel sueño que me cobijan cada noche. Veo la hora y son
las 8:30 de la mañana aún es temprano y por fortuna hoy entro a las 12:00 de la
tarde y con ella tendré solo tres clases, una con un examen y las otras dos son
de exposición sobre las relaciones y el manejo de la diplomática con otro país
extranjero. Sin duda será un día tranquilo o eso espero. Me levanto de mi cama
antes de vuelva a sucumbir. Entro al baño y comienzo a bañarme para que mi
cuerpo además de limpiarlo logre despertar y relajarse con el agua caliente que
sale de la regadera. Uso mi cambio de ropa que en la noche había preparado.
Todo indica que será un día soleado y con pocas posibilidades de lluvia. Así
que olvido por el momento guardar mi chamarra para otra ocasión. Bajo por las
escaleras y Roberto y su madre están preparando el desayuno.
—
Buenos días Daiki — Dice Roberto sorprendido un poco, él fue mi amigo a quien
lo conocí en mi trabajo; cuando en Japón trabajaba en una tienda especializada
en figuras de anime, accesorios variados y mangas entre otras cosas que se
publicaban en varios formatos. Al igual de manejar pre órdenes. Una vez tuvo un
problema con su figura ya que lo había pedido por pre orden y la figura tuvo
mucha demanda y se agotó el día de su lanzamiento en cuestión de minutos, así
que él se quedó con ansias de que llegara su producto, pero la decepción fue
tal cuando recibió un mail diciendo que su figura estaba agotada y no había
respuesta del fabricante o del distribuidor. En ese tiempo me toco su caso y vi
su gusto por el anime y decidí ayudarlo. Trate de mover mar y tierra para
obtener una respuesta del siguiente lote de figuras y el esperado día llego. Su
figura fue relanzada por su gran auge e inmediatamente se lo comunique. Ese día
jamás lo olvidare; ya que pude apreciar a alguien que le encantaba ese tipo de
cosas. Cuando llegue a México el me invito a vivir con él y junto a sus padres
me rentaron una habitación. Desde ese día lo considero como un amigo.
—
Buenos días a todos. — saludo cordialmente y me dispongo a sentarme.
—
Buenos días Daiki, hoy no tienes escuela. — Pregunta la mamá de Roberto
mientras me sirve en mi plato un poco de arroz, huevo y junto a ella dos
tostadas de pan.
—
No, hoy entro un poco más tarde. Terminado de desayunar pasare por Ana. — ayer
Ana estaba un poco molesta por no acompañarla a ella y a su amiga al igual que
a mis compañeros del salón y en la noche me mando un Messenger. El cual decía
que quería hablar algunas cosas conmigo. Así que no tuve de otra más que
aceptar su invitación.
— Creo que a Ana le gustas Daiki.
—
¡ehhh! Por qué dices eso — me sonrojo un poco después del comentario de
Roberto.
— Claro amigo. Ese día en la
fiesta de Raúl vi cómo se te quedaba viendo. Dice Roberto y después toma su
vaso.
—
¿Quieres que te sirva más hijo? — la madre de Roberto le pregunta a su hijo el
cual le afirma moviente la cabeza — y tu Daiki.
—
No gracias, creo que estoy satisfecho. — me levanto de mi asiento y tomo una
manzana para el camino y me dispongo a partir. — Gracias por la comida señora.
Al rato regreso.
—
Claro hijo, no llegues tarde a casa. — dice la mama de Roberto mientras me
dispongo a salir.
—
¡Oye Daiki ya terminaste de leer el cuarto tomo de Battle Royal! — grita Roberto
antes de que salgas.
—
¡Ya! Lo deje en el libreo. Termino en donde…
—
¡Cállate no me lo spolees! — me interrumpe Roberto antes de que le adelante un
poco la historia. Sonrió un poco; lo volteo a ver y abro la puerta y decido
salir.
El calor es sofocante de esta mañana.
Adentro en casa hacia algo de calor, pero estando en la calle es un infierno.
Pensaba caminar un poco ya que la casa de Ana no está muy lejos, pero con el
calor y la poca sombra que hay en las banquetas. Mejor decido tomar el autobús.
Espero en la parada mientras pienso un poco en mi familia. Cuando Misaki tomo el cargo y siendo la heredera, deje de tener
comunicación con ella. Dejo incluso de mandarme mail y lo poco que sabía era
gracias a mi madre que una vez envió una foto por fax. Misaki se había convertido en una bella señorita de una casa
muy acomoda en el distrito de Kioto. Mis pensamientos se ven bloqueados cuando
veo acercarse el autobús. Hago la parada y subo; busco un buen lugar para
sentarme hasta el fondo de la unidad y donde pueda mirar hacia la ventanilla
del autobús. El autobús hace ruta, mientras observo a la gente caminar por las
calles. Nunca me sentí extraño en este país. Todos son amables y buenas
personas a pesar de que existe la violencia y la corrupción, pero después de
aquel partido político que estuvo más de setenta años en el mando de este país
dejara el puesto de la presidencia al nuevo presidente Vicente Fox Quesada del
partido acción nacional. La gente tuvo esperanzas de que algo, tan siquiera
algo cambiara, aún recuerdo los comerciales y las campañas que ese político
hacia y el que más me agrado era una donde salía caminando por una carretera
con varias personas siguiéndolo. Quizás por eso gano las elecciones. Ya que el
mensaje era claro y daba esperanzas a este pueblo, el cual me acogió. Después
de a ver sido desterrado por mi padre y su incomprensible comportamiento. Me
siento feliz y creo que hice bien en a ver venido a esta ciudad. Antes de
llegar a la siguiente parada decido levantarme y camino hacia la puerta de
atrás y presiono el timbre para bajarme del autobús, sin ninguna demora bajo y
camino unas cuantas cuadras y llego a la vivienda de Ana. Busco el timbre y lo
toco. Hace un pequeño sonido y en seguida sale el padre la hermana de Ana.
—
Ehhh, buenos días. Se encuentra Ana. — pregunto con vacilación.
—
¿Quién lo busca? — Pregunta mientras empareja un poco la puerta.
—
Soy su compañero de la escuela. — le contesto.
—
Ok, espera un momento. — su hermana es muy hermosa y parece un poco mayor que
ella. En un rato sale Ana.
—
Hola Daiki, pensé que no vendrías. Con eso que te gusta dejar plantado a tus
amigos.
—
Nunca te deje plantada. Solo que no podía salir contigo. Tenía cosas que hacer.
— mientras le dijo todo eso sonrió un poco.
—
Eres un tonto. Solo bromeo. Pero creo que deberías salir con más gente y no con
tu comunidad de frikis. — Dice Ana mientras sale de la reja de su casa.
—
No se… además hace mucho calor. No creo que se buena idea salir a un lado con
esta temperatura. Creo que me voy a derretir si permanezco más tiempo aquí. —
Ana solo escucha lo que le digo mientras ve el cielo el cual esta despegado;
sin ninguna nube.
—
Tienes razón en eso. Porque no entras, ahorita estoy con mi hermana y con mi
mamá y estábamos a punto de ver quién iba a la tienda a comprar un poco de
helado. — dice mientras abre de nuevo la pequeña reja blanca de nuevo.
—
No sé si sea una buena idea. Vine porque me lo pediste. Todavía tenemos clases
a las 12:00 sería mejor ir al campus. — le dijo un poco nervioso.
—
Si, pero aun es temprano…
—
Pero… tú lo has disco. Es temprano y para comer helado. Se me hace algo raro de
tu parte. — interrumpo a Ana.
—
¿Crees que soy rara? — ¡¿Qué clase de pregunta es esa?! Es más raro que comer
helado a las 10:14 de la mañana, más raro soy por a ver venido, solo porque
ella me lo pidió.
—
¡No! Creo que eres normal. — “o eso creo” me dijo mientras trato de reflexionar
una vez más lo que me hizo llegar a este lugar.
—
Entonces no soy rara. — Ana vuelve hacerme la misma pregunta.
—
No y no, eres una niña normal, solo que no es normal comer helado tan temprano.
A pesar de que este haciendo bastante calor en la mañana. Pero si quieres vamos
a la tienda y después vamos a la facultad o se nos hará tarde.
Mientras caminamos hacia la tienda que
está a una cuadra. Me doy cuenta que es la primera vez que camino con alguien
diferente a mis amigos. Ana ha sido una gran compañera, algo extraña e
introvertida, pero una chica inteligente y la que ha conseguido en los tres
años el primer puesto del cuadro de honor. Sin dudas el próximo año cuando nos
graduemos ella volverá a destacar como siempre. Solo quedan algunos días y por
fin estaremos de vacaciones de nuevo. Cuando me gradué, buscare un empleo y le
agradeceré a la familia de Roberto por darme un lugar donde dormir y comer,
pero creo que lo mejor será buscar un departamento y hacer mi vida.
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