100.- LOVE OF LESBIAN en Concierto de OCESA #Irrepetible
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El *Viernes 6 de Noviembre*, la banda española, *Love Of Lesbian*,
encandiló a todos los mexicanos que compraron un acceso para verlos en
directo gracias...
Acceso Denegado Capitulo: XXIV - Final
Acceso
Denegado
Capitulo:
XXIV - Final
No podía creer que lo que
había escuchado en el teléfono. Ya era algo tarde y me disponía a revisar mis
cosas. Trate de contactarme con Sharon, pero no obtuve suerte con ella, ni su
teléfono celular o de su casa me contestaba y por una red social no obtuve
respuesta a pesar que incluso le mande un email. No sabía si estaba bien o si
aún era mi amiga después de lo que paso. Cada minuto convertido en horas fueron
para mí un calvario. Después pensé en Paola y ella me contesto por face… ella
se preocupó cuando vio que me estaban dando una buena golpiza, le expliqué los
detalles revelando algo de mi pasado y que solo fui una víctima de aquel
momento que tuve que vivir. Ella comprendió todo y estuvo de acuerdo que era
una mala persona que solo estuve en el lugar equivocado. Algo que igual se me
hizo raro fue que tampoco sabía nada de Sharon incluso toque el tema de la sala
de Michelle si en una de esas revelaba algo que posiblemente me ayudaría. Ella
me platico que Michelle estaba harta de los regaños de su mamá, incluso que se
había peleado con Jair y si estaba molesta conmigo ya que pensaba que había
tomado mucho y fui uno de los responsables de que iniciara la pelea. Eso me
lastimo que ella pensaba que era un irresponsable o que era ese tipo de
personas que se peleaban cuando tenía unas copas de alcohol en cima. La
conversación duro unas horas, hasta que mi madre me grito que alguien me estaba
buscando en el teléfono, al principio me extraño, hasta que menciono el nombre
de Sebastián.
Cada segundo que
escuchaba a Sebastián explicándome lo que le paso a Fernando y a su crew me
hizo sentirme mal, por un momento pensé que iba a vomitar. Quede sumamente
perplejo. Sentí un fuerte dolor de cabeza, solo sé que fue duro escuchar lo que
le había pasado a mi ex compañero de secundaria.
— ¿Porque hicieron eso? —
pregunte.
— La verdad viejo, no
tengo idea quizás algo hizo Fernando para recibir este castigo. Cuando íbamos a
ingresar escuchamos disparos, así que nos ocultamos en unos botes de basura y
en cinco minutos vimos salir a unos sujetos que conocí los cuales son la mano
derecha de uno de los peces gordos de esa secta. Ya solo entramos y vimos a
Fernando y a otras cinco personas muertas. Fue duro incluso ahorita Ale está
afectada por lo que vio. Después abandonamos el lugar, tomamos algo de dinero
que aún estaba y después buscamos un pequeño motel, el cual tuvimos ciertos
problemas de rentar una habitación ya que vieron a Ale muy joven y yo que soy
mayor a ustedes pensaron…. Bueno tú ya sabes ¿no? Viejo, ahora trataremos de terminar
lo de Michelle y veremos si el Nmap hayo algo que nos pueda servir. Solo ten
cuidado en salir. Siempre vigila si alguien está siguiéndote, aún no sabemos si
fue realmente un ajuste de cuentas o algo más paso.
— Es verdad, bueno ya que
estamos en esto, solo me pude contactar con una amiga la cual nos acompañó ayer
a la fiesta y me conto que no se ha comunicado con Sharon. También me dijo que
Michelle está enojada con Jair y con sus amigos al igual que yo. Y que su mamá
a presionado mucho a la familia de Jair para que nos juzguen como adultos o que
nos expulsen de la escuela. La verdad we… no quiero terminar en la cárcel. — le
decía a Sebastián procurando que nadie de mi casa escuchara la
conversación.
— No te preocupes viejo,
solo has caso omiso. Me extraña lo de Sharon ella estaba bien cuando la dejamos
a su casa. Es raro que algo le haya pasado o que no te responda. Lo único que
te queda es ir a verla.
— Cierto esa es una
opción, ¿cómo esta Ale? — pregunte preocupado por ella.
— Un poca más tranquila.
Solo se metió a bañar. Cuando termine checaremos si ya la policía logro ir a la
casa donde Fernando y su pandilla se reunían. Hicimos una llamada anónima. Y
ver si logramos entrar en la base de datos de la policía municipal y ver como
siguen las investigaciones.
— Eso espero. Gracias por
todo. — la llamada terminaba y solo pensé en ir a buscar a Sharon.
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— Mi señor hemos
encontrado al cáliz supremo, el que abre y controla el sello de Orkos. — decía
Jacob enseñándole la foto de Michelle a su maestro el cual sentado es un sillón
totalmente en negro y custodiado por seis personas y el cual llevaba una
extraña mascara cosida en varias partes de color marrón.
— Excelente, hermano
Jacob. Supe que tuviste que castigar al hermano Fernando, era muy joven, pero
sin dudas rompió las reglas.
— Si, su excelencia.
Después me arrepentí ya que en sus manos poseía esta imagen la cual se puede
convertir en la madre de nuestro señor.
— Es una lástima que el
ya no esté con nosotros. El jardín de las tinieblas es lo que le espera como
recompensa y no estará en uno de los seis infiernos. Eso será su recompensa por
darnos al cáliz, el cual en su vientre resucitará a nuestro señor Evoct.
— Mi gente ya está trabajando
en la búsqueda del cáliz. Cuando tengamos noticias le avisare lo más pronto
posible. — decía Jacob mientras mostraba alabanzas a su señor.
— Es importante encontrar
a la jovencita. Más cuando la encuentren traten de no lastimarla, es importante
que ella este sana para que así nazca nuestro señor. Hay que respetarla ya que
ella será la madre de el quien guía y controla nuestro destino. — decía el gran maestro de Jacob.
— Lo que usted diga
maestro Caín. — Jacob se levantaba mostrando su última alabanza a su maestro.
Una vez dándole la espalda a Cain69 mostro una pequeña sonrisa al salir de
aquel recinto.
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Mientras tanto Alex no
obtuvo suerte al buscar a Sharon. Ya que llegando a su casa nadie le abrió y
por más que estuvo ahí. Nadie más llego. La casa lucia muy tranquila,
levantando cualquier tipo de sospechas a Alex, pero sin concluir con ninguna.
Para el todo era aún más confuso. Viendo llegar el atardecer. Decidió irse de
aquel lugar viendo la ventana donde en teoría debería estar la habitación de
Sharon.
La noche llego y sin
tener más llamadas de Sebastián, decidió irse a dormir con el miedo de todo lo
que le había sucedido en estos dos días.
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El oficial Zepeda llevaba
más de tres horas viendo el pizarrón, el cual estaba plagado de fotos de
estudiantes de la prepa 86. Después coloco las fotos que los peritos habían
tomado de la casa de Fernando al igual que las fotos de los cadáveres de los
que se encontraron ahí muertos. Tratando de vincular los hechos de cada caso.
Una de estudiantes desaparecidas y la otra de estudiantes asesinados con arma
de fuego, para el nada tenía sentido. Solo deseaba llegar a casa son su familia
y poder descansar.
— Maldita sea, pero que
mierda, vamos piensa cabrón. — decía susurrando viendo una y otra vez aquellas
fotos. Hasta que escucho entrar al oficial Pérez.
— Aun no te has ido. —
decía el oficial Pérez.
— No, nada de esto tiene
sentido. Que te dijo ese pendejo. — decía el oficial Zepeda cansado del estrés
que estaba sometido.
— Nada, realmente nada
interesante. Se asustó cuando le enseñe las fotos y dijo que uno de ellos que
se llama Fernando que es el hijo de la familia donde ocurrió el asesinato, es
el hermano de su amigo. Rogelio así se llama su hermano del difunto. Aunque no
quiso decir más. Ya que los dos hermanos se pelearon. Y una vez tuvieron vistas
de parte de sus tíos y su padre encontró a su hijo Rogelio masturbándose mientras
veía a su prima cambiándose en el baño y decido correrlo de la casa. Así fue
como se separaron las relaciones de hermano entre Rogelio y Fernando. Fernando
continuo sus estudios en la prepa 86, mientras que Rogelio se unió en una
pandilla los cuales se llaman los de Alicante o algo así. Solo que Rogelio no
sabía que su cuate este dique dj le compraba Drogas a Fernando. Y lo que más me
intereso y él solito me lo dijo fue que ellos dos fueron lo que se habían
peleado en la casa de esta señora histérica. Pero que antes de que eso
sucedieron vieron a un antiguo compañero de Rogelio y pues todos se dispusieron
en golpearlo sin ningún motivo o eso fue lo que él dijo. Después vio entrar a
Fernando junto con otros compañeros de él y los cuales cinco son los que ya no
viven y después el entro a la pelea sin ningún motivo aparente.
— Crees que sea un ajuste
de cuentas entre hermanos. Piénsalo se pelearon el viernes y ahora resulta que
hoy en la mañana muere. — decía Zepeda mientras veía una vez más las fotos.
— Ahora lo que más temo,
es que este tal Rogelio se lleva bien con el hijo del secretario.
— ¡Espera un momento!
Dijiste que no dijo nada interesante, esto es interesante. — decía Zepeda algo
confuso.
— Si, fue lo que dije. —
decía el oficial Pérez y antes de continuar miro por todos lados primero y
asegurándose que nadie más estaba en la oficina dijo lo siguiente. — Lo que me
preocupa es que Rogelio y el hijo del secretario estén en esa secta que han
estado secuestrando a varias chicas ya que en el cuerpo de Fernando estaba la
marca que usan cuando dejan a las jovencitas tiradas en callejones las cuales
muestran signos de abuso sexual y la típica marca en la pierna, cuello o mano.
— Es verdad quizás así se
pueda interpretar de ese modo. Ya que si ese tal Rogelio es un pandillero que
hacía en una fiesta de jóvenes. Y más en una de las colonias mejor posicionadas
socialmente y sobre todo porque es un amigo cercano del hijo del secretario. —
decía Zepeda el cual se había quedado sorprendido.
— Eso lo sabremos el
lunes. Con suerte vemos a ese chico que golpearon y sabremos más sobre qué está
pasando realmente.
Los dos policías fueron
los únicos al salir de la estación de oficina dejando una de las computadoras
prendidas.
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La noche transcurrió y
llego por fin domingo. Todo parecía normal y Alex aun no tenía respuesta sobre
Sharon y a pesar que fue a su casa tampoco tuvo suerte y aumento más la tensión
ya que la casa seguía vacía y parecía como si nadie se hubiera presentado el
sábado. Curioseando y pensando en mil eventualidades. Fue a la casa donde vivía
Paola para saber si tenía suerte de saber su paradero. Pero tampoco tuvo suerte
ya que Paola no sabía nada de Sharon y resignado volvió a su casa y al entrar
escucho que alguien le gritaba.
— ¡Hey! Viejo. — se
trataba de Sebastián y Ale.
— Que paso. — Alex les
pregunto algo desinteresado.
— Venga que se vean esos
ánimos hombre. — decía Ale tratando de animarlo.
— ¿Que sucedió viejo? —
preguntaba Sebastián.
— Aun no sé nada de
Sharon. Parece como si no estuviera desde el sábado en la mañana y lo peor de
todo; nadie abre en su casa y eso me preocupa. ¿Están seguros que ella estaba
bien? — preguntaba Alex un poco molesto.
— Claro viejo. — decía
Sebastián. — ahora lo más importante es que los policías irán el lunes a
averiguar a Rogelio, Ernesto, Ángel, Benjamín y los que participaron en la
pelea y eso te incluye. Lo malo es que el secretario del presidente municipal
está totalmente limpio. Además, no pudimos descifrar los mensajes que envió
Michelle. Pero es evidente que su madre ira con todo mañana. Pero al parecer la
policía aún no sabe nada de tu identidad. Solo Michelle es la única junto con
Jair que te pueden poner la soga al cuello. Pero lo bueno es que me entere al
infiltrarme con el servidor que usa la policía es que el hijo del secretario
este Jair puede estar vinculado con la secta de Evoct ya que piensan que la
muerte de Fernando fue un ajuste de cuentas de su hermano Rogelio y como
encontraron un símbolo el cual te haz de acordar que cuando de inscribiste en
el aviso y en la advertencia de la página tenían ese logo, así que podemos
crear información falsa y perjudicar a Jair y así chantajearlo para que no te
señale y que convenza a Michelle de alguna manera en hacer lo mismo. Lo malo es
que si investigan a fondo o resulta que Jair y Rogelio están metidos en la
misma secta estará tus datos y si Estados Unidos mete su cuchara en el asunto.
Posiblemente encuentren tu IP a pesar que hayas usado un proxy. De que te
encuentran te encuentran viejo.
— Cosa que no creo. —
decía Ale viendo a Sebastián.
— Si también te iba a
decir que no es muy proclame que Rogelio y Jair sean miembros de la misma secta
ya que llevo el mismo tiempo en esa secta junto con Fernando y aunque Fernando
era un tonto, nuca nos dimos cuenta de eso y más que yo era uno de los que
revisaba las solicitudes y como me lo ordenaban tenía que vigilar a los nuevos
miembros. — decía Sebastián.
— Tal y como hiciste
conmigo, ¿cierto? — decía Alex.
— hay que esperar a que
llegue lunes. — decía Ale a Sebastián y a Alex.
Aquel domingo era
definitivo para Alex, Michelle, Rogelio y Jair. Solo una jugada del destino
cambiaría sus vidas.
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— Mi señor, perdone que
le moleste. Pero… decía uno de los siervos de Jacob tocando la puerta.
— Como odio que me
molesten cuando estoy en la cama con una niña. ¿Qué quieres?
— El hermano gatuno mando
esta carta para usted. — decía su sirvo dejándolo debajo de la puerta.
— Déjalo más adentro.
Para que cuando alguien pase no lo vea. Cuando termine de purificar mi cuerpo
lo revisare. Decía Jacob mientras ponía en cuatro a una inocente niña de siete
años.
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La noche fue larga y aun
así llego el tan inesperado día. Michelle se preparaba para ir a la escuela,
solo esperaba en el carro a su mamá. Mientras ella revisaba su teléfono y
mandando mensajes. Ale y Sebastián de la misma manera se preparaban para pasar
por la escuela de Alex. Antes de despedirse aquella tarde Sebastián le había
platicado a Alex que irían con él a la escuela y tratarían de infiltrase,
aunque las posibilidades eran difíciles, aun así, Sebastián tenía un plan el
cual decía:
Mañana
pasaremos por ti. Sino no nos vez por alguna razón te estaríamos esperando en
el colegio. Aun así, creo que lo mejor sería que Ale llegue antes a la escuela
para que nos avise cualquier movimiento que sea extraño ya que lo último que
supe es que la madre de Michelle ira a levantar una carta a la dirección y al
comisionado de la disciplina para que le den el visto bueno y los oficiales
puedan entrar. Aun así, es una posibilidad muy baja y no creo que ellos
acepten. Lo malo es que no sabemos si la policía estará en la mañana, al medio
día o saliendo justo de la escuela. De todas maneras, nos daremos una vuelta si
es que vemos algo malo y te mandaremos un mensaje si es que estas adentro de la
escuela. Así que te pido que estés atento en tu teléfono por si te llega un
mensaje, aun así, no olvides no estarlo viendo ya que en alguna clase te lo
pueden quitar.
Por alguna razón Ale vio
a Sebastián muy confiado que las cosas saldrían bien si es que algo malo
pasara. En la mañana Ale decidió ir a la escuela, mientras que Sebastián iba a
la casa de Alex. Sebastián llego y Alex ya lo estaba esperando ambos
emprendieron el camino a la escuela, al mismo tiempo la mamá de Michelle se
ajustaba el cinturón de seguridad y daba marcha rumbo a la escuela. Antes de
llegar a un semáforo la madre de Michelle recibía una llamada el cual llamo la
atención de Michelle.
— Que bueno que me habla,
pensé que no les importaba la seguridad de los ciudadanos. Los espero en la
entrada del colegio a penas partí y en seis minutos estaré con ustedes. — decía
la mamá de Michelle.
Para Michelle, lo que
planeara su madre le daba igual. Su vida y lo que paso se haría público en la
escuela algo que para ella era inevitable. Sin darse cuenta Michelle y su madre
un vehículo negro seguía a la de Michelle.
Mientras el oficial
Zepeda se revisaba en el baño tomo su teléfono que había dejado en el
lavamanos. Salió del sanitario y ya el oficial Pérez lo esperaba.
— Que te dijo esa pinche
vieja loca. — decía el oficial Pérez mientras entraban en el carro.
— Nada, lo de siempre.
Espero que esto termine lo más rápido, creo que es más importante revisar el
caso de las chavas desaparecidas. Que tratar de intimidad a los jóvenes — decía
el oficial Zepeda mientras se abrochaba el cinturón de seguridad.
— Que bueno que lo
mencionas ya que no desayune. — decía el oficial Pérez mientras daba revisaba
si alguien no se le cruzaba en el camino, mientras maniobraba el volante.
— le dije que estaríamos
ahí a las 7:10 antes de que entraron los estudiantes. — decía el oficial
Zepeda.
— Ahí está cabrón. Si nos
da tiempo de echarnos unas piches tortas. — decía el oficial Pérez.
Michelle y su madre
llegaron antes y los alumnos se empezaban a reunir poco a poco. Ale estaba en
una esquina cerca de un pequeño ciber café vigilando apropiadamente y el cual
se llevó una enorme sorpresa. Después en ocho minutos llego Alex junto a
Sebastián. Y Ale con la mirada señalo a su izquierda Alex miro y vio a Sharon
que estaba junto con Paola. Sebastián vio el entusiasmo de Alex y solo le
señalo a que fuera con ella. Alex camino y al mismo tiempo que caminaba un
vehículo oscuro se estaciono cerca donde estaba el ciber café el cual Ale vio
algo sospechoso y empezó a sentir que algo andaba mal ya que el vehículo solo
se detuvo, sin que nadie saliera. Eran las siete de la mañana y a solo cinco
minutos estaba a punto de abrir las puertas de la escuela. Michelle se percató
por el retrovisor que Alex se acercaba a Sharon. Después se acordó que hubo un
momento que en la fiesta no vio a Sharon y a Alex. Después recordó que Sharon
estaba sola llorando a fuera de su casa.
— Hola. — decía Alex
viendo profundamente a Sharon.
— Hola. — Sharon se
limitó a solo decir eso y Paola solo los veía. Como viendo una especie de pelea
entre parejas.
— Te busqué el sábado y
hasta fui el domingo como tres veces y nadie me abrió. — decía Alex algo
molesto.
— Salí el sábado por el
medio día a ver a mi abuelita que se había puesto mal y la tuvieron que
hospitalizar de emergencia y me quede ahí el sábado y el domingo mi mama fue en
la mañana a traer algunas cosas que le pedían en el hospital y ya llegue algo
cansada a mi casa en la noche. Y solo hoy vendré a la escuela ya que mañana mi
mama me necesita para cuidar a mi abuela. — decía Sharon.
— Mínimo me hubieras
avisado que tenías problemas. Quizás te podía haberte ayudado en algo. Incluso
te marque. — decía Alex algo irritado.
— Oye, gracias por la
ayuda, pero no eres nadie que me diga eso.
— Si, pero… — Alex vio
que Paola vio por su lado donde él estaba y voltio a ver.
Michelle había salido del
vehículo y camino hacia donde estaba Alex, Paola y Sharon. Enseguida se escuchó
el ruido de un motor y rápido vieron que se trataba de un coche oscuro el cual
rodeo a Michelle sin ningún problema. Rápido la madre de Michelle salió rápido
del vehículo el cual en celular en mano había dejado caer al suelo.
— ¡Michelle! ¡hija! —
gritaba la mamá de Michelle sin poder verla más que su cabeza que sobresalía
del tamaño del vehículo. Michelle solo vio que el veiculo se posiciona atrás de
ella y sin poder hacer nada salió un hombre que con un trapo puso fácilmente en
el rostro de Michelle, ella lucho con todas sus fuerzas, pero el tamaño de
aquel hombre era la de casi dos veces lo que media ella. Por más que se aferró
Michelle hincándose al suelo. El hombre la levanto y la subió al vehículo.
— ¡joder pero que…
demonios! — decía Ale. Mientras veía lo que estaba ocurriendo. Mientras que
Alex, junto con Sharon y Paola solo se limitaron en mirar lo que estaba
pasando.
Rápido el carro dio media
vuelta y en instantes se dio marcha atrás, mientras la mamá de Michelle corría
como podía hacia aquel vehículo. Que rápido dio marcha en frente y arranco
dejando quemar llantas y se fue por la izquierda, Alex solo lo siguió con la
mirada.
— ¡Que alguien salve a mi
hija! — decía la madre de Michelle sin obtener el apoyo que ella desearía. La
escuela empezó abrir puertas y el profesor a cargo de abrir las puertas miro
algo confuso lo que había sucedido y en seguida corrió hacia la mamá de
Michelle.
El carro que iba como
rayo dio la media vuelta a una calle de la escuela y se detuvo en seco.
Enfrente estaba una patrulla.
— Pendejo, viájate como
manejas. Pinche perro. — decía el oficial Zepeda quien al mismo tiempo revisaba
su uniforme manchado de atole que venía tomando. Mientras el oficial Pérez vio
que el carro no tenía la placa de adelante. Y dejando que el vehículo diera
marcha atrás y después arrancara yendo derecho. Vio que igual la parte de atrás
no tenía placa. Entonces manojo yendo a dirección contrario.
— Mira a los alumnos. —
decía Zepeda. El oficial Pérez vio que varios alumnos señalaban al vehículo que
estaba a punto de desaparecer de la vista de todos.
— Pero que… diablos.
Espera un momento no es la señora de la… — decía el oficial Pérez.
— Puta madre. Creo que
está diciendo su hija. — decía Zepeda, tratando de descifrar lo que la madre de
Michelle estaba diciendo.
— Pero que puta madre nos
durmieron vamos por ese pendejo del carro negro. — decía el oficial Pérez. El oficial tiro la torta de tamal que estaba
a medias a la calle y con poca habilidad dio la media vuelta y arranco tratando
de alcanzar al vehículo que se les había fugado.
Sebastián corrió hacia
donde estaba Alex y dijo era lo mejor que pudo a ver pasado no viejo. Alex
escucho eso.
— Pero que dices, acaban
de secuestrar a mi compañera.
— Tranquilo viejo, solo
lo decía por ti, no creí que te molestaría. — decía Sebastián mientras trataba
de excusar su forma de hablar.
— No tuviste nada que ver
con eso, ¿Cierto? — decía Ale.
— Esperen un momento, que
están insinuado. — decía Sebastián.
— ¿Cómo? ¿porque crees
eso Ale? — preguntaba Alex un poco molesto.
Sebastián se dio cuenta
que todos lo que lo rodeaban estaban escuchando la conversación, incluyendo al
profesor y a la madre de Michelle.
— ¿De qué están hablando?
— decía el profesor el cual ya era apoyado por otros maestros los cuales se
percataron que los alumnos aún no habían entrado a las aulas.
— Sebastián… que acabas
de hacer. — decía Alex. Pero Sebastián, miro a todos, incluyendo a Ale y dijo
por una pinche puta termina la diversión. Sebastián se echó a correr y Axel lo
empezó a perseguir.
— ¡Sebastián! Porque
corres. — decía Alex tratando de comprender las acciones de Sebastián.
Sebastián seguía
corriendo, tratando de perder de vista a Alex que le seguía bien el paso. En
ese momento paso un carro el cual embistió a Sebastián a tres cuadras de la
escuela. El cuerpo de Sebastián salió dispara dado a unos cuantos metros. Axel
se acercó a él, mientras el conductor bajo del coche para después subirse de
nuevo e irse como si nada.
— Maldita sea, esto no
estaba planeado. — decía Sebastián tratando de incorporarse.
— ¿Porque corriste? Creí
que eras mi amigo. ¿Que esta pasando? — decía Alex con algunas lágrimas en la
mirada.
— Sabia bien que te iban
a expulsar por eso, por eso trate de buscar la manera de involucrar a Jair y a
Rogelio con lo de la secta y para ello me entere que uno de sus miembros que no
sabía de la muerte de Fernando y de los demás que habían encontrado… —
Sebastián empezaba a escupir sangre mientras trataba de hablar. — el cáliz
adecuado para su ofrenda y cuando me enseñaron una copia de la víctima vi que
se trataba de Michelle. Su nombre y todo concordaba con ella. Después recordé
que Ale y los demás habíamos visto a esa misma chica que estaba con Sharon y
sabía que se trataba de ella por eso le escribí a Cain69 él es el segundo entre
los de enfrente, es decir que no es el líder. Su líder el cual es un tipo que
vive en la capital es alguien que no he tenido ni la oportunidad de verlo solo
se su nombre verdadero An…, Pero es mejor conocido por su apodo… maldición,
creo que aquí termina la diversión viejo. Vendí a Michelle para ellos. Aunque
algo salió mal ya que dentro del clan la carta le llego a un maldito que solo
viola a las que son potenciales para el ritual, pero nunca llega enterarse
Cain69 y por eso lo pasan por alto, sobre sus acciones. Lo malo es que rápido
llego el rumor y me imagino que lo sabe Cain69, aun así, creo que la violará
primero para después pasarla a su… viejo el estará en un pequeño almacén cerca
de Pitágoras. Es por donde vive Fernando no sé si lo recuerdas, pero fue ahí
donde te peleaste con Rogelio. Lo siento viejo solo deseaba ayudarte, pero
necesitaba salvar mi pellejo ya que si Michelle termina violada irán por mí que
es lo mas seguro.
El cuerpo de Sebastián
dejo de respirar y solo tenía una mirada el cual quedo al vacío. Alex no pudo
decir nada, solo se levantó y corrió hacia el lugar donde probablemente estaba
Michelle. Sin pensarlo solo corrió como pudo hacia la calle de Atenas cerca de
la secundaria y a solo seis cuadras de la preparatoria 86 de la colonia de
Pitágoras.
En un almacén, cerca de
las canchas deportivas de la calle de Atenas un vehículo en negro había llegado
y cinco personas estaban esperando. El carro se estaciono discretamente y de
ella bajaron tres sujetos el más grande con un atuendo oscuro bajo con Michelle
llorando, los otros dos vestían un traje negro, con una corbata en purpura.
Parecían que en lugar de formar una secta eran empresarios o gente de negocios
por su manera de vestir y uno con maletín en mano camino hacia aquellas
personas que en seguida abrieron aquel almacén, primero entro el hombre que
tenía sodomizada a Michelle y sin decir nada entraron los demás. Después amagaron
a Michelle con cuerdas y usaron una cinta plateada para que Michelle no pudiera
hacer ruidos. Pasaron más de dos horas para que Jacob llegara.
— Todo salió bien. —
pregunto Jacob. — nadie los siguió.
— Fue fácil como
cualquier operación. Dijo uno de aquellos hombres con traje oscuro a la vez
sacando la maleta y abriéndola.
— Perfecto me agrado
escucharlo. Y más ya que decidieron no decirle nada a Cain69, ahora recibirán
el dinero que pidieron y se pueden irse sin ningún problema. Te todas maneras
la ayuda del hermano Sebastián fue excelsa, ya veo porque le asignaron el
puesto de checar a los nuevos integrantes. El joven tiene talento cuando
regrese a la base se lo recompensare por su labor informativa y más ya que el
hermano Cain69 solo le diré que fracasamos, mientras me divertiré con ella esta
noche. Si ella será la madre del señor yo seré el patriarca supremo. Jajaja…
— Maestro Jacob, es
tiempo de irnos fue un placer ayudarlo. — decía uno de aquellos hombres
mientras ponía una fuerte cantidad de dinero.
Aquellos hombres salían
de aquel almacén hasta que escucharon.
— Arriba las manos. —
decía el oficial Zepeda. Mientras sostenía en mano un arma de fuego mientras
que el más grande intento sacar su arma, sin éxito ya que recibió un disparo.
Los otros trataban de persuadirlo, pero desde otro punto estaba el oficial
Pérez disparando, mientras llegaban los refuerzos que habían solicitado ya con
los refuerzos solo quedaban tres de los ocho que aun trataban de repeler el
ataque de los uniformados, pero al verse superados se rindieron. Mientras los
demás uniformados revisaban a los detenidos el oficial Zepeda reviso el almacén
el cual estaba vacío y el cual solo quedaba una silla.
Alex corría, pero después
se detuvo ya que vio a una persona metida en un callejón, viendo que nadie lo
observara, por curiosidad camino y vio que aquel hombre empezaba a desvestir a
una chica. Resulto ser Michelle la cual inconsciente y estaba a punto de ser
penetrada. Alex se le abalanzo sin tener mucho excito. Ambos empezaron a
forcejear hasta que Jacob ya una fina y delgada cuchilla el cual trato de
empuñarla en el pecho de Alex, pero fallo en el intento. Alex rodeo al hombre y
tomo su mano el cual sostenía la cuchilla y tramando de quitárselo, este cayó
al suelo llevándose a Alex consigo. Alex se incorporó rápido y vio que la
navaja estaba incrustada en la espalda de Jacob. Jacob agonizando se trató de
levantarse tratando de quitarse el puñal, pero al final cayo de nuevo y en
agonía maldijo la vida de Alex después el hombre dejo de respirar. Alex se
sentó en el suelo después vio a Michelle semidesnuda. Tratando de vestirla ella
cobro la conciencia y sorprendida intento alejarse de él. En ese momento paso
una patrulla el cual vio el hecho y se detuvo interpretando mal todo el oficial
procedió en arrestar a Axel.
— Usted no entiende, ese
hombre trato de abusar de mi compañera. — decía Axel desesperadamente.
— Lo siento muchacho,
pero hasta que no se aclaren los hechos tendrás que acompañarme, además hay un
reporte que se busca a una muchacha con sus características. — decía el oficial
mientras desataba a Michelle.
Todo había terminado para
Axel y Michelle. Al final Michelle no quiso señalar a Alex como uno de los
responsables. Mientras que Ale público en su blog todo lo que había recabado
del “Club de los olvidados” pero por miedo a su seguridad regreso de nuevo a
España. Rogelio termino en prisión por a ver matado a su hermano, crimen que él
no cometió, además de cargos de posesión de drogas y con el tiempo uno de sus
allegados revelo las intenciones de abusar de Michelle y los cuales el frasco
que hallaron en la casa de Michelle tenía sus huellas dactilares. Paso el
semestre en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargó…
***
¡Cuidado!, mire en
ambos lados de aquel callejón sin salida, sabía bien que todas mis opciones se
habían esfumado, mi corazón agitado y mi respiración dejaban en silencio toda
idea que me pudiera servir para poder escapar de aquel lugar, mi mirada se
enfocaba en aquella pared que impidió que continuara. Una noche lluviosa y
helada; solo podía ver mi aliento desvanecerse, mire atrás de mí una luz blanca
que iluminaba aquel lugar.
— Maldita sea, quienes
son ustedes. — pregunte. La lluvia que caía helaba hasta mi sangre.
— Curioso que preguntes
eso. — decía aquella voz. — Somos los miembros de Evoct y tu Joven Alex mereces
morir en este lugar. Evitaste que naciera nuestro señor, aun así, impediste que
el cáliz se manchara por uno de nuestros integrantes, pero aquí termina tu
historia.
Días después
encontraron el cuerpo mutilado de Axel, un estudiante de universidad el cual
cursaba el tercer semestre en la carrera de informática. En unas de sus
extremidades tenía un sello hecho con un cuchillo cuyo lenguaje decía
Caín69.
Fin.
Nunca
entres a la Deep web, nunca se sabe que te encontraras.
Esta obra fue escrita por
Andrés González C. para Meta Crónica.
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**Tengoku no hōkai to dai
ten no tatakai [La caída del cielo y la gran batalla celestial]: Fecha de
estreno 1 de julio 2019 - Capítulos: + de 364
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cambiar sin previo aviso.
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